Introducción
Tras varios siglos de persecuciones, la Iglesia comenzó una nueva etapa de su historia. A partir de la paz constantiniana, los cristianos pudieron vivir y celebrar su fe con mayor libertad, construir lugares de culto y participar de manera más visible en la vida pública del Imperio.
Esta nueva situación trajo también importantes desafíos. La Iglesia tuvo que afrontar divisiones internas, controversias doctrinales y distintas interpretaciones sobre la persona de Jesucristo, la Trinidad y otros aspectos fundamentales de la fe.
Durante estos siglos se celebraron algunos de los grandes concilios de la Iglesia antigua, como Nicea, Constantinopla, Éfeso y Calcedonia. En ellos, los obispos buscaron expresar con claridad la fe recibida de los Apóstoles y responder a las herejías que amenazaban la unidad de las comunidades cristianas.
Los Papas de esta época desempeñaron un papel fundamental en la defensa de la fe, la comunión entre las Iglesias y la consolidación de la autoridad del obispo de Roma.
A continuación se presenta el listado de los Papas que guiaron la Iglesia durante esta etapa, desde San Marcelo I hasta San Gregorio Magno. Cada uno dispone de una página propia donde se ofrece una síntesis de su vida, su pontificado, el contexto histórico en el que vivió y su aportación a la historia de la Iglesia.