Vigilio
Papa nº. 59 de la Iglesia Católica
Pontificado entre los años 537 y 555 d. C.
Papa nº. 59 de la Iglesia Católica
Pontificado entre los años 537 y 555 d. C.
Vigilio fue sucesor de San Silverio y obispo de Roma durante uno de los periodos más complejos de las relaciones entre el papado y el Imperio bizantino.
Nació en Roma y antes de llegar al pontificado había desempeñado importantes funciones dentro de la Iglesia. Su gobierno estuvo profundamente marcado por la intervención del emperador Justiniano I y por las controversias doctrinales relacionadas con los llamados Tres Capítulos.
Su pontificado fue largo y difícil, y puso de manifiesto las enormes presiones políticas y religiosas que podía sufrir el Papa en aquella época.
«La verdad os hará libres.»
Juan 8, 32
Durante el pontificado de Vigilio tuvo lugar la controversia de los Tres Capítulos, relacionada con determinados escritos y autores que eran considerados próximos al nestorianismo. El emperador Justiniano buscaba su condena con la esperanza de favorecer la reconciliación con sectores que rechazaban el Concilio de Calcedonia.
Vigilio comenzó su pontificado en el año 537, después de la deposición de San Silverio.
Uno de los acontecimientos centrales de su gobierno fue la controversia de los Tres Capítulos. El emperador Justiniano I pretendía que el Papa respaldara su condena, pero en Occidente existía el temor de que hacerlo pudiera interpretarse como un debilitamiento de las enseñanzas del Concilio de Calcedonia.
La situación provocó fuertes tensiones entre Vigilio y el emperador. El Papa fue llevado a Constantinopla, donde permaneció durante varios años sometido a importantes presiones.
En el año 553 se celebró el Segundo Concilio de Constantinopla, en el que la cuestión de los Tres Capítulos ocupó un lugar central. Vigilio no participó personalmente en las sesiones conciliares y presentó inicialmente sus propias objeciones mediante un documento conocido como Constitutum. Posteriormente terminó aceptando la condena de los Tres Capítulos.
Después de años de conflictos se le permitió regresar a Roma, pero murió durante el viaje, el 7 de junio del año 555.
El pontificado de Vigilio muestra las enormes dificultades que atravesó la Iglesia en sus relaciones con el poder imperial durante el siglo VI.
Su gobierno estuvo marcado por presiones políticas, disputas doctrinales y por el esfuerzo de preservar la enseñanza del Concilio de Calcedonia mientras se intentaba mantener la unidad de la Iglesia.
Su historia constituye también un ejemplo de la complejidad de algunas decisiones pontificias en momentos de gran tensión política y teológica.
Nombre: Vigilio
Pontificado: 29 de marzo de 537 – 7 de junio de 555
Predecesor: San Silverio
Sucesor: Pelagio I
Origen: Roma
Fallecimiento: 7 de junio de 555
Festividad: No consta
El pontificado de Vigilio nos recuerda que tomar decisiones en momentos difíciles exige prudencia, fortaleza y fidelidad.
Las presiones externas pueden hacer especialmente complejo distinguir cuál es el mejor camino, pero la fe nos invita siempre a buscar la verdad y el bien de la Iglesia por encima de los intereses humanos.
También nosotros podemos vivir situaciones en las que debamos decidir bajo presión. En esos momentos necesitamos oración, humildad y confianza en Dios.
La historia de Vigilio nos invita a pedir al Señor sabiduría y fortaleza para permanecer fieles a la verdad incluso en medio de las dificultades.