Introducción
En el camino de la fe, atravesamos momentos de silencio interior, dudas y oscuridad, en los que parece difícil reconocer la presencia de Dios en nuestra vida.
Aun así, el Señor permanece fiel, cercano y constante, sosteniéndonos incluso cuando no somos conscientes de Él.
Esta oración nace de ese anhelo profundo del corazón que busca a Jesús en medio de la noche, confiando en que Él nos conoce personalmente y nos llama por nuestro nombre para levantarnos, sanarnos y guiarnos de nuevo hacia la luz.
Jesús llama por tu nombre
Señor Jesús,
Hay momentos en los que te busco
y solo encuentro silencio,
momentos en los que lloro por dentro
y no sé dónde estás,
pero hoy te pido algo:
si estás a mi lado
y no te reconozco,
llámame por mi nombre,
rompe mi tristeza,
atraviesa mi oscuridad
y hazme descubrir
que nunca me has dejado solo,
porque sé que si me llamas
todo en mí puede cambiar.
Amén.