Introducción
Ante el dolor causado por el terremoto que ha golpeado Colombia, elevamos nuestra oración por todas las personas afectadas, especialmente por quienes han perdido la vida, por sus familias y por quienes atraviesan momentos de miedo, incertidumbre y sufrimiento.
Desde Camino de Fe y Vida Nueva queremos unirnos espiritualmente al pueblo colombiano, pidiendo al Señor consuelo para quienes lloran, fortaleza para quienes trabajan en las labores de ayuda y esperanza para todas las comunidades afectadas. Que la Virgen María acompañe y proteja a Colombia en estos momentos difíciles.
Hoy nuestra mirada se dirige a Colombia, una tierra que ha temblado y donde, en pocos segundos, muchas vidas han cambiado para siempre. Pensamos en quienes han perdido a un ser querido, en los heridos, en quienes esperan noticias y en quienes han visto desaparecer su hogar.
Pensamos también en los rescatistas, sanitarios, voluntarios y vecinos que siguen tendiendo la mano en medio del dolor. Señor, recibe a quienes han perdido la vida, consuela a sus familias, da fuerzas a quienes buscan, curan, ayudan y reconstruyen. Que donde hoy hay lágrimas vuelva a nacer la esperanza, que donde hay miedo vuelva la paz y que Colombia sienta que no está sola.
Jesús nos dice en el Evangelio: «¿Por qué tenéis miedo? ¿Aún no tenéis fe?» (Mc 4, 40).
Señor Jesús, permanece junto a Colombia.
Amén