El Estadio Olímpico de Montjuïc fue escenario de un encuentro marcado por la fe, la emoción y la comunión de miles de personas reunidas. La presencia del Papa León XIV en Barcelona dejó momentos de profunda significación espiritual y humana.
A continuación, compartimos una selección de imágenes y testimonios que recogen la intensidad de este evento, vivido como un espacio de encuentro, oración y esperanza.
El reloj del estadio marca el inicio de un momento de encuentro y recogimiento.
El espacio completo se abre como testigo de un momento de encuentro y unidad.
Testigo y participante del momento vivido en el evento
La música en directo acompaña el instante, creando un clima de recogimiento y emoción.
El estadio se llenó de euforia al ver, en las pantallas, la llegada del Santo Padre a las cercanías del recinto.
El Santo Padre se acerca al estadio en el papamóvil, preparándose para el encuentro con los fieles.
El papamóvil recorre el estadio con el Santo Padre saludando a los fieles en un ambiente de profunda emoción y euforia.
El Santo Padre, con la mirada al frente, recibe las ovaciones del estadio en un ambiente de profunda emoción.
La Colla de Vilafranca levanta un 3 de 8 en honor al Santo Padre, en un momento de gran simbolismo.
El Santo Padre observa con atención y respeto la fuerza y coordinación de los castellers.
En un momento solemne, el Santo Padre lee por primera vez el discurso del encuentro.
La entrada de la imagen de Cristo crucificado en el recinto, en un momento de profundo recogimiento.
Tras los testimonios de los creyentes, el Santo Padre responde con la lectura de unas breves líneas ante la asamblea.