San Esteban I
Papa n.º 23 de la Iglesia Católica
Pontificado entre los años 254 y 257 d. C.
Papa n.º 23 de la Iglesia Católica
Pontificado entre los años 254 y 257 d. C.
San Esteban I fue el vigesimotercer Papa de la Iglesia Católica y sucesor de San Lucio I.
Era originario de Roma y fue elegido papa en el año 254. Le correspondió dirigir la Iglesia en una época todavía marcada por las persecuciones, pero también por importantes controversias internas acerca de la disciplina y de la validez de algunos sacramentos.
Su pontificado, de aproximadamente tres años, estuvo especialmente marcado por el debate sobre el bautismo administrado por cristianos separados de la comunión de la Iglesia.
«Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo.»
Efesios 4, 5
Durante el pontificado de San Esteban I surgió una importante controversia acerca de si debía repetirse el bautismo de aquellas personas que habían sido bautizadas por grupos considerados heréticos y después deseaban incorporarse plenamente a la Iglesia.
San Esteban defendió que, cuando el bautismo había sido administrado correctamente, no debía repetirse.
San Esteban I comenzó su pontificado en el año 254, sucediendo a San Lucio I.
Uno de los asuntos más importantes de su gobierno fue la controversia sobre el llamado rebautismo de los herejes. Algunas Iglesias, especialmente en el norte de África y Asia Menor, consideraban que el bautismo administrado fuera de la plena comunión de la Iglesia carecía de validez y que, por tanto, aquellas personas debían ser bautizadas nuevamente.
San Esteban defendió la tradición seguida en Roma: si una persona había recibido correctamente el bautismo en el nombre de la Santísima Trinidad, no debía volver a ser bautizada cuando regresaba a la comunión de la Iglesia.
Esta cuestión provocó una fuerte discusión con algunos obispos, especialmente con San Cipriano de Cartago, quien mantenía una posición diferente.
A pesar de la intensidad de la controversia, la postura defendida por la Iglesia de Roma acabaría teniendo una gran importancia en la posterior comprensión de la validez del sacramento del Bautismo.
Su pontificado transcurrió también durante un período de creciente inestabilidad para los cristianos. Hacia el final de su gobierno comenzó una nueva persecución bajo el emperador Valeriano.
San Esteban I es recordado especialmente por su defensa de la unidad del Bautismo y por mantener que este sacramento no debía repetirse cuando había sido administrado válidamente.
La controversia que mantuvo con otros obispos demuestra también que la Iglesia de los primeros siglos tuvo que afrontar cuestiones difíciles para ir definiendo con mayor claridad su doctrina y su disciplina.
San Esteban murió en Roma el 2 de agosto del año 257 y fue sepultado en las catacumbas de San Calixto.
La tradición antigua lo veneró como mártir, aunque no existe certeza histórica de que muriera violentamente durante la persecución de Valeriano.
Nombre: San Esteban I
Pontificado: 254 – 257
Predecesor: San Lucio I
Sucesor: San Sixto II
Origen: Roma
Fallecimiento: Roma, 2 de agosto de 257
Festividad: 2 de agosto
La vida de San Esteban I nos recuerda que la unidad de la Iglesia no significa ausencia de dificultades o desacuerdos.
También entre los primeros cristianos surgieron debates importantes, pero la búsqueda de la verdad permitió que la Iglesia fuera comprendiendo cada vez mejor la fe que había recibido de los apóstoles.
Su defensa de un solo Bautismo nos recuerda también que nuestra vida cristiana comienza con un don de Dios que nos incorpora a Cristo y nos hace miembros de su Iglesia.
Que el ejemplo de San Esteban I nos ayude a defender la verdad con firmeza, pero también a buscar siempre la unidad, el diálogo y la comunión entre los hermanos.