La Salette — Francia (Isère) — 1846
La advocación de Nuestra Señora de La Salette nace de la aparición de la Virgen María el 19 de septiembre de 1846, en las montañas de La Salette, en Isère, Francia, a dos jóvenes pastores: Maximin Giraud y Mélanie Calvat. El santuario oficial presenta esta aparición como un mensaje dirigido a “todo su pueblo”, y señala que fue reconocida por el obispo de Grenoble tras una rigurosa investigación.
El mensaje de La Salette es una llamada a la conversión del corazón. La Virgen invita a volver a Dios con sinceridad, a escuchar a su Hijo y a vivir una fe más fiel y comprometida. El santuario resume precisamente la aparición como un mensaje de conversión confiado a los dos pastorcitos para todo el pueblo de Dios.
La Salette nos recuerda que María acompaña con amor a sus hijos y los llama a volver al Señor. Esta aparición nos anima a vivir con más seriedad la fe, a abrir el corazón a la gracia y a caminar por un sendero de reconciliación, obediencia y confianza en Dios. El propio santuario vincula la espiritualidad nacida de La Salette con la conversión y la reconciliación.
Nuestra Señora de La Salette,
madre que nos llamas a la conversión,
ayúdanos a volver al Señor
con un corazón humilde y sincero.
Ruega por nosotros. Amén.