Fátima, Portugal— 1917
La advocación de Nuestra Señora de Fátima nace de las apariciones de la Virgen María en 1917, en Fátima (Portugal), a tres pequeños pastores: Lucía dos Santos, Francisco Marto y Jacinta Marto. El Santuario de Fátima recuerda que las apariciones de la Virgen se sucedieron entre mayo y octubre de 1917, y el Vaticano presenta Fátima como un llamado permanente a la oración y a la conversión.
El mensaje de Fátima invita con fuerza a la oración, a la conversión del corazón y a la penitencia. De manera especial, la Virgen pidió rezar el Santo Rosario cada día por la paz del mundo y el fin de la guerra, una petición que el Vaticano sigue destacando como central en Fátima.
Fátima nos recuerda que Dios actúa también a través de los pequeños y los humildes. En aquellos tres niños, la Iglesia contempla un ejemplo de sencillez, obediencia y confianza. Esta aparición nos anima a vivir una fe más profunda, a reparar por el pecado, a rezar por los demás y a poner nuestra esperanza en la misericordia de Dios.
Nuestra Señora de Fátima,
enséñanos a rezar con fe,
a convertir nuestro corazón
y a vivir en paz bajo tu amparo.
Ruega por nosotros. Amén.